Flores blancas

APOYO DURANTE EL DUELO

 

EL DUELO PATOLÓGICO

AGOSTO 2022

           Como ya sabemos, el duelo es la reacción que se desencadena frente a una pérdida, la cual puede ser real o simbólica, es decir puede ser por el fallecimiento de una persona amada, una separación, mudanza, etc. Esta reacción de la que hablamos conlleva un enorme gasto de energía física y psíquica, y su intensidad dependerá, entre otras cosas, del vínculo con lo perdido, del momento que esté atravesando, de su personalidad, los apoyos que tenga, etc. Todo este proceso consta de diferentes etapas o momentos que irán ayudándonos a aceptar la pérdida y recuperar nuestra vida. Sin embargo, esto para algunas personas puede resultar muy complejo, tornándose un duelo complicado o patológico.

            Si bien hablamos de duelo patológico cuando se presentan dificultades para elaborar la pérdida, no podemos decir que el duelo es una enfermedad. Cuando una familia está atravesando una situación de duelo, cada miembro de la misma lo vivirá diferente. Sin embargo, podemos ver a veces que alguno de nuestros seres queridos lo vive con mucho más pesar, angustia, puede culparse de forma excesiva de la muerte del ser querido por cosas que ha hecho o dejado de hacer, puede desear haber sido él/ella quien debería haber muerto. Puede que esta persona también tenga una preocupación obsesiva por el miedo a no poder rehacer su vida, sentimientos de inutilidad, enlentecimiento psicomotor, negación de la muerte.

            El famoso psicólogo y psicoanalista Gabriel Rolón, llama a quienes viven este proceso de esta forma ensombrecidos. Así, estas personas pierden toda luz, todo brillo, perdiéndose ellos mismos en sus sombras. En vez de lograr una separación de quien ya no está, se sujetan más que nunca, llevando a renunciarse, abandonarse, perderse de ellos mismos y de la vida. Esto los conduce a dejar todo tipo de actividades, disfrute, aislarse de sus afectos, dejar de alimentarse, y no poder continuar con su vida.

             Como vemos, se comparten muchos síntomas del duelo llamado normal, pero son vividos con mucha más intensidad. Así, cuando un duelo se prolonga demasiado, más allá de un año, y la persona no logra recuperar algunas actividades de su vida, su deseo, o aceptar la pérdida, es cuando podemos hablar de un duelo patológico o complicado. Esta falta de aceptación, o desconocimiento del valor de lo perdido es lo que impide el atravesamiento del duelo, al producir como un congelamiento en la vida del doliente.

            Por todo esto, vemos que algunos duelos pueden complicarse por diferentes motivos. Si notas algunos de estos síntomas en un familiar o ser querido, acércate y tratá de brindarle un espacio de confianza que le permita expresarse sin ser juzgado. Pero lo más importante, solicita ayuda. Si bien no en todos los duelos es requerido un tratamiento, en este tipo sí, es sumamente necesario la intervención profesional.

            Pedir ayuda siempre nos puede aliviar, ¡no estás solo/a! Podes contar conmigo.

                                                                Un gran abrazo.

Ps. Brenda Willams.

MP 1876.