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APOYO DURANTE EL DUELO

 

LOS RITUALES DE DESPEDIDA                                                           JULIO 2021

            En el último texto decíamos que la muerte de la persona amada no es algo que se logre creer de inmediato, ni de una vez y para siempre. Lleva su tiempo, siendo este diferente para cada persona. Algo que los familiares suelen preguntarse, y sobre todo en esos primeros momentos, es por qué duele tanto, o cómo soportar tanto dolor. La realidad es que en esa despedida no solo despedimos a un ser querido, sino también una parte nuestra, de nuestro propio ser. Con ellos se va parte de nuestra esperanza, nuestros goces, nuestros sueños, recuerdos, proyectos, y a eso se debe tal intensidad. Nunca estamos preparados para la muerte, porque la muerte de un ser querido nos enfrenta con la propia, y no hay señales en nuestro inconsciente de una representación tal. En esos momentos invaden las emociones, y poder pensar en un después, resulta casi imposible.

            Mencionábamos que la persona en duelo busca una y otra vez reencontrarse con su ser amado. Intenta desmentir la realidad de todas las formas posibles. Aquella búsqueda lleva al encuentro con la ausencia, con ese vacío que parece imposible de llenar, siendo esto tan doloroso, la antesala al encuentro efectivo de la pérdida. Pérdida que la realidad ya muestra, aunque la realidad psíquica no acepta, siendo ésta última la que cuenta. Pensábamos que entonces podríamos explicar el duelo como una construcción de aquella pérdida que ya se ha producido en el mundo real.

            A propósito de aquellos intentos de reencuentro con el ser querido, no podemos pensarlo de otra forma que como una búsqueda de una certeza. Algo que afirme efectivamente que esa persona no está más. En aquella constante búsqueda se arman infinitos rituales, estrategias simbólicas en uno de aquellos intentos de comprensión de la situación. Así, los velatorios, las misas, las velitas que se prenden en recuerdo de aquella persona, los altares que se arman en la casa, etc., se constituyen como actos que intentan desmentir lo ocurrido, manteniendo ese recuerdo vivo, ensayando una especie de calmante ante tanto sufrimiento. Calmante que permite también sublimar algunas emociones como la culpa, que suelen estar muy presentes. Pero además de esto, estos rituales son de gran importancia y escenarios propicios, para estrechar lazos entre los deudos y allegados para superar aquel dolor. El contacto, los vínculos, esos momentos de tanta angustia, compartidos resultan con otro peso.

            Todo esto, no podemos dejar de relacionarlo con la situación que se vive actualmente con la pandemia. Muchas personas no han podido despedirse de sus seres queridos, ni siquiera acompañarlos en sus últimos momentos. Otros no han podido sentirse acompañados, abrazados por su familia o amigos en un momento tan doloroso. Muchos de los rituales de despedida que solían llevarse a cabo y que permitían esta contención, se ven suspendidos o reducidos. No es llamativo que esto genere mayor sentimiento de soledad, y hasta culpa, por no poder acompañar el sufrimiento. Esa imposibilidad de despedida, obtura la primera certeza, que habilita a dar inicio al duelo. Podríamos decir entonces que toda esta situación, podría hacer que los duelos resulten más difíciles y les añade una cuota más de sufrimiento, además del habitual, para algunas personas.

            A pesar de todo esto, creo siempre es posible buscar otras posibilidades de sentirnos cerca de quienes más queremos, y hoy los medios tecnológicos ayudan mucho en este sentido. Pero si esto no es posible, es entendible que necesites alguien con quien poder compartir todas estas emociones y experiencias.  Para ello, podes contar conmigo y contarme, vos, ¿Qué rituales tenés para tus seres queridos? Si tuviste que vivir esto durante la pandemia, ¿Qué otras formas encontraste para suplantarlos?


Recordá, que siempre hay alguien para escucharte, y estoy dispuesta a acompañarte en cada uno de estos momentos. Podes contactarte conmigo a través de los diferentes medios que están publicados.

Un abrazo fuerte!

                                                             

Ps. Willams Brenda.

MP 15876