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APOYO DURANTE EL DUELO

 

FESTIVIDADES EN DUELO

DICIEMBRE 2021

          Llega diciembre y con él momentos muy especiales. Se acercan fechas festivas, donde muchos cierran etapas, realizan balances, lo viven con alegría, entusiasmo y sobre todo mucho disfrute. Pero también, para otras personas son fechas donde los recuerdos y anécdotas pareciera que dolieran más que nunca, donde las emociones se encuentran a flor de piel, y donde sólo se anhela que esos días pasen rápido o no sucedan. Para quienes están transitando un proceso de duelo, no hay dudas de que estos momentos pueden significar de profunda tristeza, soledad y confusión. Los duelos no se suspenden por estas fechas, por lo que esos días también hay que transitarlos, siendo una tarea quizás más pesada que de costumbre.

          Cuando empezamos a pensar en la planificación de estas fechas, se suele pensar en la mesa festiva, los recuerdos, las anécdotas, los rituales y, sobre todo, los lugares que están vacíos. Aparece la realidad dando un golpe mostrando que efectivamente una silla quedará sin ocupar. Las calles se llenan de luces y ruido, pero quienes están sufriendo, dentro suyo pueden sentir solo oscuridad, dolor, y un profundo silencio. Esto puede llevar a pensar en que son los únicos que están viviendo esto, aunque no sea así. Muchas personas transitan lo mismo, no solo por fallecimientos sino también por separaciones, distancia, enfermedades, etc.

          Siempre hablamos de la singularidad en la forma de vivir cada duelo. Cada persona lo transita como puede y con las herramientas que cuenta en ese momento. Esto resulta indispensable tenerlo en cuenta también en estas fechas: aceptar las emociones, tanto propias como ajenas, y no juzgarlas. Festejar o no, hacerlo solo o acompañado, hacerlo a lo grande o de forma muy sencilla, son todas decisiones que deberá tomar cada persona, sin reproches ni culpas. Está bien si estas más sensible, triste, enojado o sentís algo de resentimiento. Es importante que puedas aceptar estas emociones, y permitírtelas sentir y vivirlas. Olvidate de los “debería”. Reír está bien, la alegría siempre nos hace bien y es un recurso que nos ayuda a fortalecernos en todo sentido. Reír no quiere decir que no te duela o estés faltándole el respeto a alguien. Llorar también está bien, es de lo más natural de estas situaciones y una posibilidad de descarga de emociones muy importante. También que tengas en cuenta que no va a ser un día como cualquier otro, así no sea la primera vez que falte tu ser querido. Permitite irte antes si lo necesitas, o quedarte si lo estas disfrutando. Date el tiempo que necesites.

          Como dijimos, las anécdotas o recuerdos pueden ser de los pensamientos que predominen. Quizás creas que lo mejor sería no acordarte de nada, no hablar ni mencionar el tema. Pero la verdad es que puede resultar muy positivo y sanador que puedas poner en palabras lo que te pasa, recuperar historias, contar lo que sientas a otros. Inclusive, en la era digital en la que vivimos, también puede servirte demostrar todo eso con algún posteo en redes sociales. Esto puede ser una invitación a que entre todos los seres queridos puedan aportar a un homenaje colectivo, que enorgullezca a todos quienes hayan vivido algo con esa persona. Si lo público no te gusta tanto, una buena idea puede ser también realizar algún ritual privado que te ayude a tener presente a ese ser querido. Los importante es poder compartirlo y que quienes te rodeen sepan cómo acompañarte. Permitite que te ayuden.

          Si te toca acompañar a alguien en proceso de duelo, no lo/la presiones. Tampoco necesitas decir mucho, ya que no hay palabras que puedan evitar lo que siente. Consultale cómo prefiere que lo/la acompañes y respeta su pedido, hacele saber que estás para escucharlo/a, para hacer las compras, salir a pasear, o simplemente para acompañar en silencio. Lo único importante es que esa persona sepa que estas para cuando él/ella lo requiera, sin muchas preguntas ni expectativas.

          Atravesar un duelo casi nunca resulta algo fácil, aún más en fechas especiales. Es por eso que la recomendación es que te permitas atravesarlo. Con esto me refiero a que no lo evites. Permitite las emociones que aparezcan, sin reproches. Abraza ese dolor como abrazarías a ese ser querido. Se fue una parte tuya y nada volverá a ser igual, pero también se quedó una parte de él/ella que podrás mantener siempre. Permitite ese tiempo para transformar ese amor e ir acomodando pieza por pieza como decía Freud, para poder reconstruirte. Estos momentos quizás puedan hacerte tomar conciencia de la fragilidad de la vida y la importancia de disfrutar y apreciar las cosas que a veces nos resultan tan comunes. También puede ser un buen momento para agradecer, no solo el haber podido vivir muchas cosas con aquella persona que hoy ya no está físicamente, sino también agradecer por quienes sí aún están. Luego de dos años de pandemia y de vivir muchos duelos y pérdidas, mi invitación principal es a ser conscientes de ese regalo que nos da la vida. La compañía de los afectos, a la distancia o cerquita. Pero la certeza de saber que siempre tenemos a alguien, lejos o cerca.

          Nadie dijo que sería fácil, pero no es imposible. Si en estas fechas te sentís solo o triste, o sentís que estos sentimientos están interfiriendo en tu vida cotidiana, no dudes en contactarme. Recordá que estoy para acompañarte.


Un fuerte abrazo.


Video “Las sillas vacías”:

https://www.youtube.com/watch?v=obRT8XY93Q8


Ps. Willams Brenda.

MP 15876